Se llama renacuajos a las
larvas de las
ranas y
sapos (
anfibios anuros) y, por extensión, también a los de los demás anfibios, como las
salamandras,
tritones y
cecilias. En ese estadio respiran mediante
branquias externas (o internalizadas) y residen permanentemente en el agua. Los renacuajos de los anuros, carecen de
patas, y poseen una larga
cola con la que nadan como la mayoría de los
peces, por ondulación lateral. Nacen con branquias externas, pero éstas quedan pronto internalizadas por el desarrollo del opérculo, hasta quedar encerradas en un saco branquial que comunica con el exterior sólo por el espiráculo. Cuando un renacuajo alcanza la madurez necesaria, sufre una
metamorfosis en la que gradualmente crecen sus patas y absorben su cola por
apoptosis (muerte celular controlada). Los renacuajos de los anuros son fundamentalmente
herbívoros, con una especial adaptación para raer superficies, para lo que están dotados de filas de dientecillos en torno a la boca (los dientes labiales). En la práctica se comportan como omnívoros, siempre capaces de adaptarse aceptablemente una vida carnívora, llegando unas pocas especies a practicar el
canibalismo (los hermanos mayores se comen a los menores) si las condiciones son muy duras.
Ver más en Wikipedia.org...