El Speed Metal es un subgénero del
Heavy Metal, originado entre finales de los años 70 y principios de los 80 a causa de la influencia de los ritmos rápidos del
punk en el Heavy Metal tradicional. Como ocurre con otros géneros del
Heavy Metal, resulta difícil de definir, especialmente en este caso, puesto que no hay casos de bandas exclusivamente de Speed Metal. Bandas tales como
Judas Priest,
Accept y
Cacophony, generalmente no son catalogadas como Speed Metal pero son consideradas como las desarrolladoras principales de las velocidades más rápidas entre las bandas de Heavy Metal. Precisamente, el álbum
Painkiller de los británicos
Judas Priest es considerado la quintaesencia del género
[1]. Algunas bandas posteriores influenciadas por el Speed Metal se inclinaron hacia un sonido más duro, lo que daría origen al
Thrash Metal (con
Megadeth,
Slayer o
Metallica como mayores exponentes). Otras, como
Helloween,
Gamma Ray o
Blind Guardian incidieron en su aspecto más melódico, y en las letras de corte fantástico. Los primeros álbums de estas bandas, como
Walls of Jericho (Helloween), Heading for Tomorrow (Gamma Ray) o
Battalions of Fear (Blind Guardian) son un claro ejemplo de la evolución del Speed Metal hacia el
Power Metal.
Ver más en Wikipedia.org...