En
mitología griega Glauco es una divinidad marina, hijo de
Poseidón y de la
náyade Nais o de
Nereo y
Doris. A pesar de los progenitores que se le atribuyen, Glauco era un humilde pescador que al mascar unas plantas mágicas cerca de Antedón, en la isla de
Eubea, se metamorfoseó adquiriendo un extraordinario aspecto: su barba y su melena, que le caía por la espalda, eran de un verde oscuro que simulaba al de las algas marinas, y en lugar de piernas le apareció una cola enroscada como la de un enorme pez. No deseando permanecer más tiempo en la tierra, se sumergió en el mar, donde fue recibido por las divinidades marinas.
Océano y
Tetis le purificaron de su naturaleza humana recitando canciones mágicas y bañándolo en distintas corrientes marinas.
Ver más en Wikipedia.org...