La corona votiva es uno de los principales objetos votivos u ofrenda de carácter permanente que desde la época constantiniana se hacían a las
iglesias para honrar a Dios. Consistían en grandes cercos de metal precioso, cuajados de
pedrería y adornados con pinjantes o pendientes de
vidrio, metal,
perlas, etc. que después de haber servido para la coronación de un rey (o sin proceder de ésta) se ofrecían por reyes y magnates para ser suspendidas sobre el
altar y debajo del
baldaquino, expresando casi siempre alguna inscripción latina el nombre del oferente. Del centro de la corona pendía de ordinario una cruz votiva que podía servir a la vez para cruz de altar.
Ver más en Wikipedia.org...